DENUNCIAS DE VECINOS

En este espacio subimos las denuncias de los vecinos que nos llegan sobre las cosas que están pasando en el barrio y nadie se hace cargo o si pero que corresponden a un modelo de gestión de la cosa pública que los vecinos vemos como desidia, incapacidad o deliberado perjuicio a la comunidad. Puede acompañar las denuncias e incluir fotos a vecino@asambleadeboedo.com.ar


PODA

    Nuestras abuelas decían que nunca hay que podar en los meses cuyo nombre contenga la letra R. La administración Macri, no sabe lo que nuestras abuelas si sabían y en pleno mes de Marzo salió a podar vaya uno a saber con que criterio.

Estas dos fotos corresponden a la calle Carlos Calvo al 4100. Podemos ensayar algunas explicaciones ate este atropello: La primera que se nos ocurre es que tal vez se trate de un árbol enfermo y que corría peligro de caerse y la segunda es que árboles grandes traen problemas de seguridad a los vecinos frentistas. Pero ni la cura a una enfermedad es la tala (este árbol fue talado), cuando sabemos que los árboles pueden ser tratados para que no enfermen y en relación a la seguridad, creo que no merece comentario el enfoque botánico que Macri le pretende dar al tema.

Estas otras dos fotos corresponden a la esquina de Muñiz y Juan de Garay y también fueron tomadas en Marzo de este 2009. Este es un árbol sano mutilado por razones que no entendemos.


Extrajimos el siguiente artículo del Periódico Barrial "Desde Boedo" que se preocupa y ocupa de las cosas del Barrio (http://periodicodesdeboedo.blogspot.com). Las fotos son nuestras y las registramos el pasado sábado 14 de Marzo en la Avenida Boedo. Nadie sabe el destino de los adoquines porteños, pero ya hemos registrado quejas de vecinos por inundaciones en zonas donde no ocurrían y que a partir de esta modalidad de reemplazar adoquines por concreto están comenzando a ocurrir.

Adoquines
En un importante matutino porteño salió publicado, el 24 de noviembre del año
pasado, un artículo titulado “El mito de los adoquines”. Uno de sus párrafos decía:
Tanto entusiasmo por levantar adoquinados por parte del gobierno porteño ya creó una leyenda urbana: que esas piedras viejas son exportadas a Europa como un negociado rentable. La idea es repetida con entusiasmo en cada reunión de vecinos. El gobierno porteño retira los empedrados para llevarlos a terrenos públicos [...] donde son apilados a la espera de algún uso. Como un adoquín cuesta entre dos y tres pesos por pieza en los corralones especializados, más transporte, resulta un pobre negocio exportarlo. Lo más probable es que estas piedras acaben algún día en un relleno sanitario. Lo citado pertenece a Página/12, publicación con escasa o nula inclinación a la defensa de las acciones del gobierno porteño. Igualmente, durante el mes pasado y comienzos del actual, este periódico recibió “denuncias” verbales y telefónicas que, en todos los casos, aludían al levantamiento de los adoquines de las llamadas cunetas para ser reemplazados por ce
mento alisado y con canaletas de circulación de agua, tal como está sucediendo, entre otras arterias, con el avance de las obras de remodelación en Boedo desde Independencia hacia el sur. Cabe recordar que este método, de probada eficacia en el escurrimiento de aguas y en la durabilidad de la obra vial, no es una ocurrencia de la actual administración —la novedad es que esta vez se aplica masivamente—; ya Roberto Feletti, a cargo de Infraestructura en el gobierno de Aníbal Ibarra, lo utilizaba en ese entonces, levantando los adoquines correspondientes.
En esta época de fiscalatos mediáticos el contagio de algunos ciudadanos de buena fe sobre preservaciones que no lo son, debería remitir sus esfuerzos a las verdaderas causas que requieren amparo y manifestación popular. Y si de pavimentos se trata, levantar la voz para oponerse al reemplazo de toda una calzada de adoquines o su im
permeabilización de base —cosa que deteriora gravemente el escurrimiento, más allá de lo estético o preservacionista— sería una adecuada canalización de energías del cuidado de nuestro patrimonio.
Horacio Cafferata