La Asamblea de Boedo y la Salud para la Comuna

 

La Salud, como la educación, la justicia y la seguridad deben ser administradas por el estado y es el estado quien debe garantizar el libre acceso de los vecinos a estos derechos. En el caso de la salud el estado debe garantizar que la gente esté sana. Verdad esta de Perogrullo pero que vale proclamarla porque cuando desde determinados sectores se discute el rol del estado es necesario reafirmarlo.

 

 

Los hospitales públicos están en crisis desde hace muchas décadas. Curiosamente esta crisis comienza con la aparición de actores privados y el repliegue del estado en una actividad absolutamente desrregulada por la ausencia de leyes reglamentarias del derecho a la salud. Esta orfandad de leyes genera una clara contradicción: Mientras que la actividad privada (Clinicas, policonsultorios, laboratorios de análisis clínicos, centros de diagnóstico, etc.) necesitan tener clientes para subsistir, como corresponde a las mas elementales leyes del mercado, olvidan que en este caso ese “cliente” es una persona enferma.  De esta manera el sistema privado de salud necesita para subsistir la existencia de la enfermedad. Entendiendo este punto vemos como la crisis de nuestros hospitales es funcional a la actividad privada. Es por esto que muchos sanitaristas llaman a este sistema como  “sistema de enfermedad” en lugar de “sistema de salud”.

 

Por otra parte el estado, sabe que el trabajo de la medicina es prioritariamente procurar que la gente no se enferme y si este principio no se logra recién tratar y curar al enfermo. Pero no solo como principio elemental de un estado que busca el bienestar físico de su población, sino que un pueblo sano es un pueblo que trabaja, estudia y hace crecer la economía y desarrollar a la sociedad entera. 

 

Como si esto fuera poco cuando un sistema de salud no previene la aparición de enfermedades los que tienen mayor acceso a la posibilidad de curarse son aquellos que aportan a su obra social o a su prepago dejando los hospitales abarrotados para las personas con menos recursos lo cual hace que el estado sea espectador de una desigualdad mas. Regulando, haciendo que el estado tome el rol que le toca, podemos garantizar la salud para todos y cada uno de nosotros sin importar los recursos con que contemos. Por otra parte, como ya decían nuestros abuelos siempre es preferible (mas barato) prevenir que curar.

 

        En el ámbito de la comuna 5 (Almagro Boedo) no hay hospitales. Sería deseable que cada comuna tenga su hospital pero mientras tanto los hospitales existentes (en nuestro caso el mas cercano es el Ramos Mejía), deben tener centros de atención periféricos que descentralicen la atención de pacientes con las especialidades básicas (Pediatría, clínica, ginecología, etc.), laboratorio de análisis clínicos, Radiología y centros de vacunación haciendo mas digna la atención acortando la espera de turnos y fundamentalmente haciendo prevención, cumpliendo con los controles de salud de los chicos desde su nacimiento y  en edad escolar. Para los adultos previniendo enfermedades como cardiopatías, cáncer de mama o próstata, etc.

 

        En esta síntesis no pretendemos hacer un desarrollo de lo que por otra parte ya está inventado y se llama genéricamente “Programa de Atención primaria” que le debemos al Prof. Carrillo y que se aplican, en lo conceptual, casi de la misma manera en países como Inglaterra, Canadá, Cuba o China, con resultados tan buenos que sorprende que en muchos otros países se siga privilegiando al negocio de los laboratorios de especialidades médicas y a la medicina privada antes que a la población en general.

 

 

        En relación a los hospitales públicos, proponemos que cada centavo de sus presupuesto tenga como destino la salud de la población. Proponemos que los vecinos fiscalicen el destino del dinero presupuestado y las autoridades del Hospital rindan cuenta periódicamente demostrando en que usaron el dinero y con que resultados.

 

        El hospital deberá ser gratuito en la atención, en los estudios que se soliciten para diagnosticar y en los tratamientos. La administración del hospital público deberá detectar a los pacientes que se atienden en los hospitales y tienen obra social o prepago a efectos de poder facturarle a ellos el gasto de atención demandada y poder contar con ese dinero para reinvertirlo en mas salud.

 

        Estos cambios no son otra cosa que la aplicación del sentido común, (campañas de vacunación, estimular la práctica deportiva, realización obligatoria de controles preventivos en adultos) pero para que sean efectivos son los vecinos los que deben controlar que se lleven a cabo y como se hacen. No podemos ser ingenuos y pensar que algo tan bueno no generará resistencia de quienes se enriquecen cuando Ud. o yo nos enfermamos.

 

        Se debe regularizar las situaciones de las prepagas que nos ofrecen todo cuando estamos sanos pero cuando nos enfermamos aparecen límites en los días de internación clínnica o de terapia intensiva por año por afiliado, restricciones en la cobertura de ciertas enfermedades crónicas (Diabetes, Insuficiencias renales, S.I.D.A.), no cobertura en prótesis, odontología u oftalmología.

 

        Las obras sociales de sindicatos deben alinearse con un proyecto de salud único, trabajando a la par del estado en la prevención, los chequeos obligatorios, la prescripción de medicamentos genéricos.

 

        El estado debe hacer públicas las estadísticas de Mortalidad infantil, Morbilidad, desnutrición y demostrar como se reducen dichos índices para llevarlos a los mejores estándares internacionales.

 

        Por último sabemos que el mejor remedio siempre es una buena alimentación en todas las etapas de la vida y que la salud no solo es solo del cuerpo, debemos ser un pueblo de personas fisica y mentalmente sanas para lo cual también debemos brindar dignidad a cada ciudadano.

 

En la argentina tendremos un pueblo sano, no solo cuando tengamos acceso gratuito a los mejores tratamientos médicos; deberemos tener un pueblo bien alimentado, con trabajo para todos, donde cada argentino pueda acceder a realizar sus propios sueños sin exclusiones.

 

Hasta aquí una síntesis de lo que debería ser. A continuación copiamos parte de los mails que recibimos a diario de quienes intentan defender la salud pública de determinados intereses políticos, económicos o simplemente basados en lo que la gente quiere oir y no en lo que fundado en principios básicos de igualdad social deberían ser.

 

                                                                                                     Asamblea de Boedo


Insertamos aquí algunos comentarios, articulos, denuncias que pueden ser de su interés o al menos son de interés de para la salud pública.


Abril 2009

Estimadas /os:
 
Esperamos que puedan apoyar este Texto / Solicitada con firma/adhesión y que nos acompañes este próximo 7 de Abril en la Jornada de lucha por Salud Colectiva en la Plaza Dos Congresos.
 
Este miércoles 1 de Abril a partir de las 18:30 hs. nos reunimos en la sede de Médicos del Mundo (Alberti 48 - CABA) para terminar los detalles organizativos de la Jornada del 7. Los esperamos.
 
Un fraternal saludo,
 
Gonzalo Basile
Presidente - Médicos del Mundo Argentina
Foro Social de Salud y Medio Ambiente
 
 
 

Jornada por la Salud Colectiva
7 de Abril - Día Mundial de la Salud
 
Los abajo firmantes apoyamos la JORNADA de lucha por la Salud Colectiva el próximo 7 de ABRIL en el marco del Día Mundial de la Salud donde se realizarán distintas actividades:
 
a) Movilización de la FESPROSA (Federación Sindical de Profesionales de la Salud nacionales)  al Ministerio de Salud de la Nación a las 11:30 horas.
 
b) A partir de las 13:30 horas la ACTIVIDAD CENTRAL será una JORNADA en la Plaza Dos Congresos de la Capital Federal donde confluirán todas las organizacions sociales, ONGs, sindicatos, cátedras universitarias, entre otros. En la cual se expondrán los trabajos/actividades de cada uno en Stands, Mesas informativas, Carpas y demás actividades culturales junto a una Radio Abierta; planteando que frente a la crisis se debe avanzar hacia un Sistema Universal de Salud.
 
 
Esperamos que TODOS Y TODAS se sumen a esta convocatoria y envien su adhesión a la Jornada como a la Solicitada (ver abajo)
al e-mail:  forosocialsalud@yahoo.com.ar
 
 
 

Texto - Solicitada a la sociedad argentina:
 
 
Frente a la crisis neoliberal, por un Sistema Universal de Salud
Porque la Salud es un Derecho del Pueblo que el Estado tiene la obligación de garantizar
 

Las organizaciones sociales, gremiales, estudiantiles, humanitarias, ONGs, cátedras universitarias, junto a académic@s, sanitaristas y cuidadan@s abajo firmantes consideramos que frente a la actual crisis global del capitalismo la intervención del Estado debe, más que nunca, garantizar el Derecho a la Salud Colectiva con políticas activas, integrales y universales de carácter anticíclico.

Venimos sosteniendo que el Sector Público de Salud se encuentra en crisis como consecuencia de la fragmentación, desmantelamiento y el desfinanciamiento resultantes de las políticas neoliberales aplicadas en las últimas décadas. Estas políticas, ejecutadas por las sucesivas gestiones de Gobierno, hicieron propios los postulados del Banco Mundial y el BID: achique del Estado, precarización laboral de los trabajadores del sector, transferencia de fondos del Sector Público al Sector Privado mediante distintos mecanismos y la aplicación de políticas focalizadas que apuntaban a maquillar los indicadores más escandalosos. Los resultados están a la vista.

 
Abogamos por terminar con el negocio de la enfermedad, pues para nosotros la Salud es un Derecho y no una mercancía. Queremos transformar la Salud Colectiva en nuestro país partiendo  de la Atención Primaria de la Salud como estrategia, diferenciándonos de quienes sólo la consideran una respuesta de baja calidad para los pobres con la única finalidad de reducir costos.

 
Por ello proponemos LA CREACIÓN DE UN VERDADERO SISTEMA ÚNICO DE SALUD GRATUITO IGUALITARIO Y DE CALIDAD, FINANCIADO POR RENTAS GENERALES del ESTADO, ACCESIBLE A TOD@S AQUELL@S QUE PISEN EL SUELO ARGENTINO, QUE OFREZCA RESPUESTAS INTEGRALES PRIORIZANDO LA PREVENCIÓN Y LA PROMOCIÓN DE LA SALUD COLECTIVA DESDE UN ENFOQUE INTERCULTURAL con LA PARTICIPACIÓN Y CONTROL DEMOCRÁTICO POPULAR.
 
En esa dirección decimos:

1. Hay que realizar una fuerte inversión de fondos en el Sector Público de Salud para duplicar la oferta de servicios, ampliando los horarios de atención para disminuir colas y esperas mejorando la calidad de atención en salud. Se necesita de forma urgente incorporar trabajadores de la salud en condiciones de trabajo decentes, y recursos materiales para atender tanto la demanda existente como la que está oculta (por desaliento y otras causas). Para ello proponemos la creación inmediata de un Fondo de Emergencia Sanitaria monitoreado por la sociedad civil y los trabajadores del sector a través de sus organizaciones.

En el plano estratégico, proponemos implementar como política de Estado un criterio presupuestario permanente llevando la inversión pública en Salud Colectiva a los niveles recomendados por la OMS (5% del PBI – hoy la cifra vigente es de 1,9%), como manera de acercarnos a los países con sistemas universales de salud pública y gratuita avanzados y satisfactorios para sus sociedades. Basta recordar que 15 millones de argentinos (o sea casi el 50% de la población) tienen como ÚNICA OPCIÓN los servicios públicos de salud.
 
 
2. Sostenemos que nuestro pueblo no alcanzará mayores niveles de Salud Colectiva si no se atiende SIMULTÁNEAMENTE a los determinantes sociales-económicos de la misma: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, trabajo decente, acceso al agua potable y servicios sanitarios, medio ambiente saludable, acceso a la salud sexual y reproductiva incluyendo la despenalización del aborto, entre otros derechos sociales, económicos y culturales. Todos ellos son derechos humanos fundamentales y no pueden resultar sino de políticas activas universales e integrales. Se trata, en definitiva de redistribuir la riqueza para lo que proponemos un sistema tributario justo –en el que realmente paguen más los que más tienen.
 
3. Decimos que hay que darle un impulso decidido a la Producción Pública de Medicamentos Esenciales, Sueros y Vacunas fortaleciendo la Red Pública de Laboratorios estatales existente. Ello permitiría abastecer desde el Sector Público de medicamentos y vacunas gratuitamente a toda la población. A la vez, es necesario diseñar un Sistema de Investigación basado en la epidemiología comunitaria aprovechando la capacidad de las Universidades e Institutos públicos, que deben para ello ser debidamente financiados. Esto permitiría aportar seriamente a las estrategias de integración regional, en el marco del MERCOSUR y otras iniciativas regionales, fortaleciendo alianzas con Brasil y otros países latinoamericanos.

 
Creemos, en definitiva, que con voluntad política y participación popular
Otra salud es posible en la Argentina.

 
 

Firman


 
Organizaciones:   Foro Social de Salud y Medio Ambiente  - Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) - REDI (ONG Red por el Derecho de las Personas con Discapacidad) -  Médicos del Mundo - Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH)  - Cátedra Libre de Salud y Derechos Humanos (Medicina UBA) - Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP)  - Movimiento Barrios de Pie -  Movimiento Territorial Liberación (MTL) - Espacio Carta Abierta  -  Confederación General de Profesionales de la República Argentina (CGP)  - Agrupación de Familiares de Estudiantes de Argentina en Cuba (AFEAC) - Movimiento por un Sistema Integral de Salud (MOSIS - Córdoba) - Asociacion Metropolitana de Med.Generalistas y Equipo de Salud (AMeGES) - Asociación Judicial Bonaerense (AJB) - ALAMES Cono Sur (Asociación Latinoamericana de Medicina Social) - Movimiento Mundial por la Salud de los Pueblos/Argentina - Secretaria de Extensión Universitaria Fac. Medicina (Universidad Nacional Rorario) -  Asociación Gremial Docente (AGD Facultad Medicina UBA)  - Sindicato de Profesionales de la Salud Pública de Neuquén (Si.Pro.Sa.Pu.Ne) - Comisión Nacional de Trabajadores de la Salud en Formación (Conatrasafo)  - Asociación Prof. Municipales de la Salud  de Bahia Blanca (APMSBB)- Odontólogos Solidarios Argentinos (OSA) - Liga Argentina por los Derechos del Hombre(LADH) - Asociación Indígena Warmi Sayajsungo (Jujuy) - Asociación Qom Meguesoxochi (Chaco) - Coordinadora de la Colectividad Boliviana en Argentina - Equipo Educación Popular Pañuelos en Rebeldía - Asociación de Salud Para los Argentinos (ASPA) - Colectivo Murmurando Territorios -  Autoconvocados del Valle Calchaquí /Cafayate - ESONOS (España) - Cátedra Libre de DD.HH. (Universidad Nacional del Comahue)  - Movimiento por la Salud Integral y Pública de las Sierras Chicas ( Córdoba) - Movimiento por el Derecho a la Alimentación - Ademys (Docentes Ciudad) -  Consejos Consultivos Comunas 12/13/14 CABA -  MST (Movimiento Sin Trabajo Teresa Vive) - Lesbianas y Feministas por el Aborto - Foro de Salud de Lomas de Zamora - Asociación de Especialistas Universitarias en Estudios de la Mujer  (ADEUEM) -  Biblioteca Popular pocho Lepratti (Rosario) - Corriente de Militantes por los Derechos Humanos de Rio Negro y Neuquen - LA GALPONA (Laboratorio de Ideas para la Inclusión Social) - Pan del Borda (Hospital Borda CABA)- Centro de Innovación y Desarrollo para la Acción Comunitaria (CIDAC-Barracas -Filosofía y Letras UBA) - Coordinadora de Salud (CABA) - Partido Humanista (Prov. Bs.As.) - CISALP (Centro de Investigaciones Sociales y Asesorías Legales Populares) - Cátedra de Psicología Preventiva (Facultad de Psicología  - UBA) - Foro de Psicoanálisis Implicado - Prendé la Luz (programa de radio)  - Editorial GACETILLAS ARGENTINAS - Comisión de Asociados Banco Credicoop (Sucursal 007 Liniers) - Agencia Hispanoamericana de noticias UE - Nefrología del Hospital Penna de Bahía Blanca -
 
 

Personalidades: Elia Espen (Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora) -  José Carlos Escudero (sanitarista) - Horacio Barri ( MOSIS - Córdoba) - Dr. Jorge Yabkowski (Presidente FESPROSA)  - Fernando Borgia (Coord. Alames Cono Sur) - Hugo Amor (Presidente Cicop) - Gonzalo Basile (Presidente Médicos del Mundo Arg.) - Alicia Gillone (Coord. Comisión Salud APDH) - Alfredo Grande (Psiquiatra) - Luis Horacio Santucho (Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos) - Claudia Korol (Coord. del Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía) -  Dr. Marcos A. Ordóñez (Emancipación Salud y Educación - Córdoba) - Carlos Chile / Chapu Urreli ( MTL ) -  Raúl Magariños (Presidente Confederación General de Profesionales RA ) - Ing. Walter A. Pengue (FADU - UBA) - Antonio Chacra (Movimiento Salud de los Pueblos - Argentina) - Dr. Jorge Rachid (Presidente ASPA) - Graciela Zaldua (Tit. Cátedra Psicología Preventiva UBA) - Martín Verzeñazzi (Secretario Extensión Universitaria Fac. Medicina UNR) - Gonzalo Moyano (Co-Coord. ALAMES Cono Sur) - Herman Schiller (periodista, conductor de "Leña al fuego") - Diputada de la Ciudad Liliana Parada - Lic. Zaida Colli (Salud y Solidaridad) - Miguel Angel de Boer (Psiquiatra -  ASPA) - Elida Hermida - Matilde Ruderman (CISALP) - Araceli Galante - Laura Saiz ( Sec. Redacción - Revista Emancipación Salud y Educación - Córdoba) - Miryam Kurganoff de Gorban (CGP - Médicos del Mundo) -  Viviana Arrocha (ESONOS- España) - Liliana Zabala (Jefa Servicio Promoción y Protección de la Salud del Hospital Tornú ) - Sandra Bellini (Chaco - Arg) - Dra. Pamela Giletta ( Habana - CUBA) -  Dra. Ilse Rueda (Habana - CUBA) -
Álvaro Gabriel Vives (Htal. T. de ALVEAR y Docente U.B.A.) - Javier Lopez Martínez (Consejal ARI - Avellaneda) - Lic. Graciela Díaz (ASPA) - Sandra Maria Funes (AEP. Municipalidad de ROSARIO)- Gerardo Rodríguez (Jefe Nefrología - Hospital Penna de Bahía Blanca) - Dr. Severo Rennis (Machagai - Chaco) - Jimena Marro (Mar del Plata) - Graciela Ghirardi - Mario Angueira - Dr. Adrian Andreata (Vicepresidente ASPA) - Armando Tesar -  Analía Rodino - Horacio Piemonte - Lic. Mario Woronowski (Htal. Esteves-Pcia. de Bs.As.) - Maya Lambert - Rodolfo Richard-Jorba ( Investigador CONICET  -  Prof. UNCuyo) - Josefa Lopez  - Otilia C.Guerdile (Psicóloga) - Marcelo Etchepare (Psicólogo) - Silvana Slavich - Dr. Guillermo Luchtenberg - Lucia Lopez (Educadora popular) - Roxana Elizabeth Ramos - Marcela Centena - Raquel Coronel (Abogada) -

 


 

LA CRISIS MUNDIAL EMPOBRECE Y MATA.

José Carlos Escudero.

 

 

Por primera vez en 80 años, la crisis mundial se origina en el centro del sistema mundial,  en Estados Unidos  y,  como en 1929, envuelve  a todo el mundo: todos sufrimos sus efectos, aunque no hayamos tenido nada que ver en su gestación. Su causa inmediata fue la desregulación del mercado financiero – donde nuestro país fue pionero, con Martínez de Hoz en 1976 y con Cavallo actuando con los militares, Menem y de la Rua . Esta desregulación, iniciada hace décadas en Estados Unidos y acentuada en los últimos años , generó una enorme burbuja especulativa que  comenzó estallando en las hipotecas inmobiliarias, pasó al sistema bancario, y está empezando a sentirse donde más daño va a hacer: restringiendo los consumos y aumentando la pobreza de miles de millones de personas en todo el mundo. Al tener que volverse más austera , la clase media consumista  va a comprar cada vez menos  mercancías , útiles o inútiles, y se va  a frustrar; en cambio los pobres van a  comenzar – ya han comenzado – a comprar menos comida y se van a morir más, seguramente ya están comenzando a hacerlo.

 

No poder comer todo lo que se necesita, en cantidad y calidad, tiene muchas malas consecuencias y, al ser el alimento casi siempre una mercancía los pobres sufren esto especialmente, ya que casi todo su ingreso se destina a comprarlo. Los niños de madres desnutridas suelen nacer con bajo peso, si su desnutrición se mantiene tras el nacimiento enlentecen su crecimiento y desarrollo, resultan de baja estatura, tienen una maduración sexual más tardía, tienen mucha más anemia, experimentan dificultades en el aprendizaje y suelen tener ( por una combinación de desnutrición y la baja estimulación que acompaña a la pobreza ) menor desarrollo intelectual. La desnutrición debilita los sistemas inmunitarios, con lo cual los pobres se enferman más veces, con enfermedades que evolucionan con mayor gravedad, todo lo cual aumenta a todas las edades la probabilidad de morir. Aunque carecemos de cifras, se puede estimar para Argentina que la mortalidad infantil de nuestra población más pobre triplica a la de la población más rica, y que su esperanza de vida debe probablemente ser veinte años menor.

 

Por añadidura , en los países donde el neoliberalismo ha golpeado más fuerte – el mismo neoliberalismo que  ha creado esta crisis- el acceso a bienes sociales se ha visto cada vez más dificultado a los pobres; en Argentina el sistema educativo gratuito se ha desfinanciado, con lo cual la calidad educativa está cada vez más asociada a escuelas pagas, especialmente en el secundario; el acceso a una buena salud gratuita se ha vuelto más dificultoso; el deterioro del transporte público golpea especialmente a  los pobres que lo utilizan, y acicatea a la clase media a comprar autos, con lo cual los accidentes y las demoras en las calles y carreteras, y los costos para la toda la sociedad y  la contaminación ambiental aumentan. Ser pobre no conviene a los pobres, pero las consecuencias sociales de la  injusticia de su existencia se derraman a toda la sociedad, afectando inclusive a los clasemedieros egoistas que despotrican contra ellos.

 

La crisis mundial está teniendo otras implicaciones. El país que hasta ahora ha sufrido más sus efectos , Estados Unidos, está viendo situaciones que los argentinos tenemos bien conocidas  desde el golpe del 76 , las hiperinflaciones ,y el estallido de nuestra propia burbuja del 2001: el empobrecimiento masivo, la licuación o por lo menos la significativa reducción de los fondos para jubilación , de ahorros y de ascenso social para los hijos, ( tengamos en cuenta que en ese país la universidad es privada y cara , y tener fondos para pagarla  era un gran acicate al  ahorro de la clase media ), el desempleo que ha comenzado a subir , en un país  donde los empleos son excepcionalmente precarios  y las tramas sociales de contención son excepcionalmente débiles . Todo esto  está aumentando el miedo colectivo ante lo que se está viniendo. Los norteamericanos más pobres han empezado a comer más barato y peor, a acceder menos a la atención médica, pero todos , pobres y clase media , están seguramente teniendo más insomnio, más enfermedades psicosomáticas,  más hipertensión. Esto comienza a observarse en otros países  a medida que la crisis se extiende.  Esperemos que en los demás  países haya más sensibilidad social y más políticas de Estado que busquen la justicia social que en el Imperio.  

 

Veremos que sucede en Argentina. Esta crisis es un buen momento para que se suba la  apuesta hacia más justicia social a través de políticas de Estado activas, no solamente para minimizar su efecto entre nuestra población más vulnerable, sino para fortalecer, en los movidos y quizás  terribles tiempos  que vienen, un bloque popular que enfrente a nuestros  neoliberales y a nuestros darwinianos  sociales . Van algunas pocas  sugerencias, las primeras de lo que debería ser una larga lista

 

-         Aumentar muy significativamente la oferta gratuita de salud por parte de nuestro sistema estatal: nacional, provincial y municipal.

-         Ofrecer en pocos años doble escolaridad a la totalidad de los alumnos del sistema educativo primario estatal y gratuito.

-         Ofrecer contención institucional gratuita a todos los niños de más de dos años , y hasta que entren a  la escuela primaria

-         Aumentar el poder de compra de los pobres, o por lo menos impedir que se deteriore: procurar más trabajo en blanco, impedir despidos.

-         Repartir  mejor el trabajo existente, restringiendo  las horas extras y combatiendo  la autoexplotación que los pobres utilizan como estrategia de supervivencia.

 

Todo esto va a requerir mucho dinero, y el uso de mucho poder político. Para lo primero…el actual consumismo cholulo de nuestras clases media y alta muestra que en Argentina hay mucha riqueza, que  no se usa en beneficio de los pobres. Para lo segundo…la historia está llena de ejemplos que demuestran  que la aplicación de justicia social cambia  la correlación de fuerzas en cualquier sociedad,  a favor de los desposeídos.

 


La Asamblea de Boedo tuvo el honor de contar con el Dr. José Escudero en una Radio abierta dedicada al tema de la Salud en el año 2008. Al pie de estas líneas, copiamos un  reportaje que le brindara al periódico Acción en Marzo del 2009.

ENTREVISTAS: JOSÉ ESCUDERO

                                                                                                 La salud como derecho universal

Por qué en educación estamos empezando a ser estatistas y keynesianos y en salud seguimos siendo rotundamente neoliberales?», se pregunta José Escudero a modo de queja porque no encuentra espacios de debate sobre la situación sanitaria. «Nos faltan intelectuales, es notable la debilidad en ese sentido del ambiente de la salud, a diferencia de otros sectores de la sociedad argentina», afirma este médico sanitarista y sociólogo, volcado actualmente a la vida académica. Profesor titular en las universidades nacionales de Luján y La Plata, docente invitado de otras instituciones y director de tesis, Escudero estudió en Argentina, Chile y Estados Unidos, fue funcionario oficial, trabajó en metodología, medición de enfermedades y estadísticas sanitarias, y se desempeñó como profesor universitario en México. Polemista vivaz y apasionado, explica con entusiasmo su propuesta de un sistema de salud estatal, universal y gratuito para toda la población como única alternativa para democratizar el acceso a los cuidados sanitarios, evitando la incidencia de los fortísimos intereses económicos que transformaron un derecho humano esencial en un producto que se vende a precio de mercado.



CONTRADICCIÓN. Para Escudero la gestión de Ocaña tiene luces y sombras: apoyo a la fabricación estatal de medicamentos contrapuesto con altos índices de mortalidad infantil.


–¿Cómo analiza la política sanitaria actual?
–Tengo una contradicción, porque estoy de acuerdo en algunas cuestiones con el Gobierno, pero no puedo dejar de señalar que la política sanitaria de Ginés González García, era totalmente neoliberal. Nunca reclamó aumento del presupuesto estatal y cuando quiso financiar programas lo hizo a través de organismos de créditos internacionales, lo cual supone más deuda externa, consultorías, asesorías, etcétera. El Programa Remediar, quizás el más renombrado de su gestión, se implementó de esa forma. Pero, por otro lado, hizo algo muy bueno: pelearse con la Iglesia Católica, defendiendo derechos reproductivos, que las mujeres pudieran decidir acerca de su cuerpo, hablando, incluso, de despenalizar el aborto, algo que los políticos en general, que suelen ser especialmente miedosos con este tema, jamás dirían. De todos modos, creo que Ginés fue muy hábil en el manejo de medios, hizo mucho ruido, pero fue el peor ministro del gobierno de Néstor Kirchner.
Ahora con Graciela Ocaña están ocurriendo, también, cosas contradictorias. La ministra viene generando algunas iniciativas interesantes, entre ellas, sostener que el Estado debe fabricar medicamentos. En oídos de las multinacionales del sector esas declaraciones suenan totalmente amenazadoras. La industria del medicamento ya debe estar haciendo lo posible para desplazarla. La ministra no sólo habló de la fabricación estatal, sino que además se sacó una foto con el gobernador Hermes Binner, en la inauguración de una planta estatal de medicamentos en la provincia de Santa Fe. Esto demuestra que lo toma muy en serio. Respeto mucho, entonces, lo que está haciendo en este plano, ya que el gasto en medicamentos se lleva la tercera parte del total, y es el gasto más innecesario de toda la salud pública.
Pero por otro lado, la mortalidad infantil y esperanza de vida continúan siendo una vergüenza, y la oferta estatal gratuita de salud es lamentable ante las necesidades que hay.
–Es decir que surgen líneas de ruptura pero también de continuidad del modelo neoliberal.
–Exacto. La línea de ruptura potencial, además, es muy importante porque se trata de un área políticamente muy caliente, como es esta de fabricación pública de medicamentos que permitiría que diferentes organismos del Estado: universidades, fuerzas armadas, talleres protegidos, provincias, municipios, fabriquen medicamentos que van a tener mejor calidad, en promedio, de lo que ofrece la industria privada, y obviamente serán mucho más baratos.
–¿La política de medicamentos del gobierno de Néstor Kirchner no significó un avance con la prescripción por nombre genérico?
–Fue algo retórico y absolutamente menor. En una política seria de medicamentos no se habla de genéricos sino de medicamentos que tengan valor científico, que no causen efectos colaterales serios y que demuestren que son mejores que los que reemplazan. La industria del medicamento, cuando se vencen las patentes, debe generar nuevos productos patentables. Allí están las ganancias, y para hacer eso viola todo tipo de normas éticas. El capitalismo en medicamentos, en general, cada vez es más trucho, no solamente en los países periféricos.
–¿Esto tiene que ver con la incidencia de la publicidad de productos que no son necesarios?
–En salud se pone en juego un imaginario muy fuerte, el deseo de estar sano, el miedo a estar enfermo, la paranoia, la hipocondría. Si usted lo manipula mediáticamente, logra gente sensible a comprar cualquier cosa. El siguiente paso es ofrecerle cualquier otra cosa. Hay violaciones éticas groseras que convierten a la ciencia en baratija. La salud aprieta el botón del imaginario.
Con la alimentación pasa lo mismo, la televisión aconseja que la gente consuma lo que no sirve, productos que tienen alto valor económico, pero bajo valor nutritivo. Moraleja, no compre nada de lo que le ofrecen en la tele, es la lógica capitalista aplicada al mercado alimentario.
Ciertos comunicadores a los que les pagan para decir determinadas cosas en la televisión, junto con la publicidad, conforman el manejo mediático de los temas de salud... Por dar un caso, si un niño no recibe un trasplante de hígado, si aparece o no el órgano, llena los espacios de televisión, mientras todos los días mueren, por lo menos, 15 niños en la Argentina por causas que se podían haber evitado. Eso se silencia totalmente. Argentina registra 5.000 muertes infantiles más que Cuba por año, y Cuba no es un país rico, simplemente es un país que tiene una política sanitaria buena. Esos pibes, nuestros pibes, se mueren en silencio.
–¿Se puede decir que hay enfermedades inventadas?
–Hay muchos casos inventados, por ejemplo, el tema de los chicos hiperactivos. Actualmente hay visitadores médicos que, además de hablar con los médicos, van a ver a maestras para que localicen a los chicos hiperactivos, luego les ofrecen un médico vinculado con el tema que les refuerza el diagnóstico y medican a los niños. Tendrían que ir presos por hacer eso, que lamentablemente es moneda corriente.
El capitalismo tiene recetas para cada problema de salud, real o inventado, y lo que une a todas las recetas es la capacidad de generar beneficios para las grandes empresas. Las alternativas por fuera de ese esquema, que en general son más baratas, más mano de obra intensivas, más constructoras de ciudadanía, más contenedoras y más eficaces, se ningunean en los aparatos de comunicación, cuyos mensajes llegan a invadir la academia, las asociaciones profesionales, los espacios de los trabajadores, la investigación, el ambiente cultural y el imaginario de la sociedad.
Para luchar contra la aterosclerosis, por caso, se pueden ingerir fármacos, pero también se puede caminar mucho. En este tema actúan con mucha fuerza en los congresos científicos de cardiología y medicina interna, que suelen realizarse en hoteles caros ubicados en lugares con atractivos turísticos. La industria suele pagar las matrículas y los viajes de profesionales a estos congresos, y como toque adicional, sofisticado, a veces pagan la estadía de acompañantes de los afortunados congresales.
El sida fue la gran epidemia del final del siglo XX no tanto por su impacto objetivo, ya que la desnutrición mata mucha más gente, sino por su repercusión en el imaginario. Para combatirlo puede enfatizarse la prevención, mediante el uso de preservativo, el reemplazo de jeringas, la educación sexual. Pero la respuesta del mercado son los fármacos. Quienes plantean la primera opción, deben pelear contra el gobierno norteamericano y sus voceros locales, que se oponen a la reducción de daños y con la Iglesia Católica que rechaza los preservativos y la educación sexual.
Si la diarrea infantil es un problema, una intervención posible es la provisión de agua potable y de cloacas en todas las viviendas, otra es la inmunización de sus habitantes contra el germen de alguna de esas diarreas. Esta última es la que le interesa a la industria.
Está todo inventado. El 95% de las patologías se solucionan con tecnologías simples, con universalidad, presteza de atención, contención, medicamentos esenciales.
–¿Cómo definiría el sistema sanitario ideal?
–El sistema deseable es en primer término universal, es decir, entra todo el mundo y usted no puede decir quién accede y quién no. Un ejemplo: Estados Unidos tiene el peor sistema de salud del planeta, con millones de personas controlando si los pacientes pagaron la prepaga. Si el sistema es universal, no hay controles, por eso tienen un costo administrativo tan bajo. Entonces, el sistema de salud tiene que ser en principio universal, en segundo término gratuito, que nadie pague con plata del bolsillo, y tercero, que sea financiado con las rentas generales del Estado. Así fue en una época en la Argentina. Si uno hace un estudio de la historia de los sistemas de salud, en Argentina en 1946, con Juan Domingo Perón en la presidencia y su ministro Ramón Carrillo, hubo un sistema universal. Antes que en los países centrales. Por caso, el famoso sistema de salud británico nació unos años después. Lo interesante es que en los países capitalistas centrales, esto lo destaco especialmente, si bien mandan los mercados en casi todos los órdenes, la atención de la salud la brinda el Estado o es severamente controlada por el Estado. Eso quiere decir que son países capitalistas pero tienen un sistema de salud al menos socialdemócrata.
–Cuando en la Argentina existió ese esquema, ¿se reflejó en los indicadores sanitarios?
–La tasa de mortalidad infantil bajó en ocho años entre diez y doce puntos. La Argentina redujo la prevalencia de paludismo más rápido que Estados Unidos, y Carrillo duplicó la cantidad de camas en pocos años. La clave fue, además de Carrillo, que Perón le dio un cheque en blanco, disponía de muchos recursos y los aplicó muy bien. Hospitales modulares fáciles de construir, fabricación estatal de medicamentos, creación local de tecnología, mucha capacitación. Aquella política de salud fue excepcional. Argentina luego retrocedió. La tendencia de la mortalidad infantil respecto de otros países de América latina y el Caribe fue clara: en 1953 sólo uno de estos países tenía una tasa menor que la nuestra, Uruguay. Medio siglo después, en 2003, nos superaban siete, entre ellos, Cuba, Barbados y Trinidad y Tobago.
–¿Cómo funciona la industria de los medicamentos en los países que cuentan con programas de salud a los que usted llama socialdemócratas?
–Está severamente controlada, no tanto como se debería pero con un Estado fuerte que las controla en serio. Parte del juego del Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio es evitar el Estado nacional, «periferizar» la solución de los problemas. Para ser más claro, no Nación, sí provincia; no provincia, sí municipio; no municipio, sí ONG, según se pueda. Porque el Estado tiene aunque sea el peso potencial para enfrentar a la lógica capitalista. Fíjese qué interesante lo que ocurrió en Sudáfrica. Cuando salió del apartheid ese país decidió producir medicamentos para atender el sida sin pagar patente, lo cual está previsto para situaciones de emergencia sanitaria. Hasta Estados Unidos apeló a ese mecanismo cuando se asustaron por los casos de ántrax en 2001. Recuerdo que cuando Sudáfrica se mandó esa patriada, realmente pensé que les iban a torcer el brazo. El apriete llegó hasta con la presencia del vicepresidente de Clinton, Al Gore, quien se costeó hasta Pretoria para decirles a los sudafricanos que terminaran con eso. Pero Sudáfrica resistió ante las presiones y la industria tuvo que ceder. Esto demuestra que tiene que ser el Estado el que intervenga. No hay otra manera de pararlos, son muy fuertes, el gasto mundial en salud puede rivalizar en monto de inversiones con los de energía y defensa. Pero en términos de beneficios, los supera. Esto explica la extraordinaria capacidad de lobby que tienen.
–En ese marco, ¿cómo se construye un escenario en el que la implementación del sistema universal y gratuito que usted promueve no resulte una utopía?
–El tema de salud es un legitimador político. Hay que implementar un gasto con mano de obra intensiva y no capital intensivo. Un gasto que no dependa de construcciones e instalaciones físicas, porque eso demora mucho tiempo, sino que se aumente la oferta ambulatoria inmediatamente, agregando trabajadores de salud en la calle, así se comienza a acumular poder político para cuando venga el sabotaje. Ese sabotaje comienza tres horas después de que se lanza el plan. Recuerdo una anécdota: estuve en Vietnam después de la liberación, yo trabajaba en ese momento en la universidad mexicana, y me reuní con el viceministro de Salud vietnamita. Él me dijo: «Cuando queríamos hacer avances territoriales –estoy hablando del movimiento de liberación– primero mandábamos cuadros sanitarios, después mandábamos cuadros políticos, y al final, cuadros militares».
–¿Es decir que más importante que construir hospitales es incrementar la planta de profesionales de la salud?
–Claro, hacer lo que hizo Sarmiento en el siglo XIX. Cuando Argentina crea el sistema laico de educación universal, contra la opinión de la Iglesia Católica, lo que hace es aumentar el recurso humano que brinda educación. En ese momento el gobierno federal de Sarmiento tenía plata para pagar sueldos altos a maestros de la provincias pobres, y lo hizo.
En salud hay un equivalente que es el siguiente: pagar mano de obra en las provincias con una contrapartida de acciones del gobierno provincial para aumentar la oferta gratuita mañana, tarde y noche, duplicando las horas de oferta para la gente que trabaja en esos horarios. Eso activa mucho la demanda existente, se atiende mejor y aparece la demanda que estaba oculta, que no va al hospital porque saben que los van a atender mal, que le dan turnos para el año que viene. Si usted a esa demanda oculta que se hace ostensible le da contención, atención y le agrega medicamentos esenciales baratos, no necesita grandes sumas de dinero y, además, moviliza trabajadores de salud. Eso hace que la gente se sienta conforme y es la base para la creación de la trama de poder político. Se puede dar un ejemplo concreto y cercano de acumulación en este sentido. El mejor sistema de salud público en la Argentina está en Rosario, y le permitió a Binner llegar a la gobernación. Él comenzó siendo secretario de Salud, luego fue intendente y ahora está al frente de la provincia. Su bandera principal en los inicios fue el sistema de salud rosarino, que más allá de sus limitaciones, sobresale en el marco nacional.
–¿Nuestro país cuenta con recursos humanos para aplicar un esquema de ese tipo?
–Sí. En Venezuela, Chávez tuvo que importar médicos de Cuba. A Argentina, en cambio, le sobran recursos humanos porque el sistema educativo es excepcionalmente generoso en formar gente, mejor que ningún otro de América latina. Argentina dispone de médicos, enfermeros y trabajadores sociales que constituyen una sólida base para encarar un programa de esta naturaleza.
Por falta de acceso a un sistema de salud gratuito mucha gente se enferma en vano y cualquier enfermedad es más compleja de lo que debería ser. Hay un escaso acceso a una oferta estatal gratuita, la necesidad es mucho mayor que la demanda, y encima la demanda es «bicicleteada». Aún para patologías severas le dan turnos a los dos meses, por ejemplo. Y ni hablar si se trata de una dolencia menor. Todo esto contribuye a que Argentina tenga una tasa de mortalidad muy alta. Habría que aumentar la oferta e ir solucionando los cuellos de botella en la medida en que se presentan. Uno tiene que empezar haciendo un golpe de oferta, de esa manera, insisto, impide el sabotaje. Si en una provincia se tienen 30.000 trabajadores de salud nuevos y se plantea sabotear ese programa por parte de los sectores concentrados, los trabajadores van a protestar porque deben defender su puesto de trabajo.
–Me sorprende que no sea prioritaria a su juicio la construcción de nuevos centros de salud, pero que critique la falta de acceso de mucha gente a una mínima atención médica.
–Yo digo que no hay que comenzar por allí. Cuando se hace un hospital, se tarda no menos de dos años. Y para cambiar esta situación de raíz hace falta un gran impacto transformador, que evite que lo boicoteen, por eso hay que tener a la gente trabajando en la calle, rápido. Por supuesto, cuando comiencen a aparecer las patologías que están ocultas se van a necesitar muchas más camas. Porque hay mucha gente que se cansa de esperar un turno o no tiene los medios para llegar al hospital y abandona tratamientos, etcétera. Si se aumenta la oferta uno se va a encontrar con gente que antes no iba. Por eso, claro que hacen falta más hospitales, pero primero hay que cambiar de raíz la política sanitaria.

Jorge Vilas
Foto: Horacio Paone