Las Penas son de nosotros, Las vaquitas son ajenas (por ahora)

    Nos resulta muy extraño ver a un rico haciendo piquetes.

    Si uno de los males de ser argentinos es la mala memoria, vemos a estos "pobres" ricos olvidarse que por generaciones y generaciones se han llevado la plata en pala de nuestro país, que han explotado al peón de campo y su familia, imponiendo precios a los productos de primera necesidad sin importar el abastecimientos del pueblo, las ventas en negro de toneladas y toneladas de cosechas, abusarse del pequeño productor y se olvidan que ellos (los "pobres" ricos) se enriquecieron en un país que se empobrecía año a año por los mismos motivos, es decir que lo que a ellos lo enriquecía al resto nos llevaba a la miseria.

    Nadie duda que el sector agropecuario (lo que ellos llaman "el campo") es importantísimo para el buen funcionamiento de la economía del país, pero tampoco nadie duda que nuestros campos argentinos serían mas productivos en manos de los peones que no especularían, que no explotarían y que cuidarían del suelo ("el campo") de cultivos agresivos como la Soja.  

    Es extraño ver a los ricos tratando de vendernos la idea de que el campo sufre con las retenciones, cuando si por ellos fuera nadie comería cereales o carne ya que todo es exportable. Ellos no se quejan porque no llegan a fin de mes, ellos protestan y perjudican al resto de los argentinos con el desabastecimiento, porque aún en el período que mas renta a tenido el campo en los últimos 20 años quieren ganar mas y mas a costa de lo que sea. Ese es el motivo por el cual corrieron lágrimas en las mejillas de las sirvientas de Barrio Norte o Belgrano cuando vieron a sus "patronas" agarrar por primera vez en su vida una cacerola.

    Pero el problema no es que el rico quiera ganar mas, el problema es si el resto de los argentinos vamos a permitirlo porque el problema mayor es que quieren seguir ganando mas pero a costa de la gente. El problema es que lo que ellos llaman "el campo" contiene Escuelas pauperrimas, Hospitales destruidos, Peones explotados, tierras yermas por el cultivo intensivo, montes vírgenes arrasados por la avidez de estos ricos que no reparan en el daño climático que generan en nuestras tierras y es este campo el que defendemos de la desmedida ambición de nuestros terratenientes. Lo que ellos llaman "Campo" en realidad se trata de sus cuentas bancarias en el exterior. Lo que nosotros llamamos campo es el campo de la gente, el campo de verdad, el que hizo cantar a Atahualpa Yupanqui en el año 1950 "Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas" y nosotros le agregamos en 58 años después: "POR AHORA".

Asamblea de Boedo


En este espacio, incluimos comentarios que creo ayudarán a comprender el mal llamado "problema del campo" ya que entendemos que el problema es de todos los argentinos.

 

DEFINICIONES E INTERROGANTES

Ante el paro del campo

 

por Mario Bellocchio

 

* El detonante es el aumento a las retenciones de las exportaciones sojeras, esencialmente.

Y digo “el detonante” porque parecen ser muchos los interrogantes que esta aseveración genera.

 

* La medida está vinculada al precio internacional de la leguminosa. Tanto que la baja de esta semana (última de marzo)

neutralizó la suba de la retención anunciada. ¿Habrá algo más que la soja en el reclamo?

 

* ¿No era que los tamberos se desesperaban porque los rindes de la soja producían abandono

de las ubres para dedicarse al sembrado? ¿Quién los involucró en esta protesta entonces?

 

*¿No era que la cría de ganado cedía posiciones ante la ambición -más rentable- de

sojizar a la Argentina? ¿Quién los involucró en esta protesta entonces?

 

* ¿Quién debe adoptar medidas para evitar el monocultivo ante tanta bonanza sojera y una eventual

desertificación por descontrol de una leguminosa que absorbe nutrientes -como pocas- al terreno que la sustenta?

 

* Los pequeños productores, aquellos que están en boca de todos los que sostienen el reclamo como los

 “perjudicados injustamente” por la medida ¿exportan? ¿Qué tan pequeños son si exportan? ¿En qué resultan perjudicados si no exportan?

 

* Si no se pone un tope a los beneficios del desmadre de precios internacionales de los alimentos la producción nativa

 se volcaría a la exportación enteramente ¿Quién podría pagar los alimentos en dólares?

¿El gobierno seguiría manteniendo un dólar alto para exclusivo beneficio de los exportadores?

 

* “Es lo más parecido que he visto a una tiranía” (Elisa Carrió comentando el discurso del 25 de marzo de la Presidenta).

Tirano: (del latín tyrannus). adj. Dicho de una persona: Que obtiene contra derecho el gobierno de un Estado [...]

Tiranía: f. Gobierno ejercido por un tirano. (Diccionario de la Lengua Española, R. A. E.)

Datos de las elecciones del 30 de octubre de 2007: Cristina E. Fernández de Kirchner - Julio C. C. Cobos:   8.204.624 de votos (44,92%).

Elisa M. A. Carrió - Rubén Héctor Giustiniani:  4.191.361 de votos (22,95%)

(Fuente de datos: Dirección Nacional Electoral del Ministerio del Interior).

 

* ¿Qué hizo variar a los editorialistas de “La Nación” para que los “piquetes” pasen de ser “lógica consecuencia de un justo reclamo”

a lo que hasta ayer calificaban como “maniobras patoteriles de indeseables amparados por el gobierno”?

 

* ¿Qué otra respuesta le queda al gobierno ante la provocación de ratificar un paro por tiempo indeterminado
 -horas antes de escuchar la anunciada palabra de la Presidenta- que ratificar la resistida medida?
 

* ¿Es casual que los centros “caceroleros” de las últimas noches queden en Santa Fe y Coronel Díaz y Santa Fe y Callao?

 

* Una anécdota, como final. Hace un par de semanas, una tarde de domingo, se nos ocurrió, a mi esposa y a mí,

reencontrarnos con un paseo de la infancia que hace mucho no veíamos: fuimos al zoológico.

Las viejas estructuras sólo quedan como lugar de culto, sus habitantes tienen blindex en lugar de rejas.

Pero allá en la punta, cerca de Libertador, se conservan como antaño unas jaulas que coronan un amplio terreno.

Ya no están sus antiguos habitantes: una pareja de gorilas ¿Donde andarán los primates?

 

Mario Bellocchio 

 
 

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Se reunió la conducción nacional de la CTA y definió postura
Frente al conflicto agropecuario
 

La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) se manifiesta a favor de las retenciones como mecanismo redistributivo que captura una parte de las extraordinarias ganancias de los sectores concentrados del capital agropecuario, representados por la Sociedad Rural y CRA.

Además, sostiene que si bien es cierto que su no existencia implicaría valores más altos para la canasta alimentaria, haciéndola absolutamente inaccesible para la familia de los trabajadores, su sola presencia, sin la reconstrucción de organismos de regulación e intervención estatal, (como por ejemplo Junta de Granos, Junta de Carnes, etc.), limita sus efectos en materia redistributiva e impide frenar la suba de los alimentos.

La Central de Trabajadores de la Argentina expresó su reclamo al Gobierno para que definiera políticas que protejan a los pequeños productores, a las familias agricultoras y a los trabajadores rurales. Este reclamo sigue siendo una asignatura pendiente más allá de la justicia de la aplicación de las retenciones. No se puede aplicar políticas uniformes para los que son desiguales.

La CTA viene reclamando desde la propuesta de la Paritaria Social una amplia convocatoria a los sectores populares para discutir y definir políticas de distribución de la riqueza y un nuevo modelo productivo para la ciudad y el campo que le ponga freno a la concentración económica y a la depredación de los recursos naturales.

Es imprescindible que desde el Gobierno se promueva una instancia de diálogo con las entidades representativas de los pequeños y medianos productores, (Federación Agraria Argentina- FAA, Movimiento Campesino de Santiago del Estero- MoCaSE, cooperativas de productores, y otras) para concertar políticas que puedan resolver sus problemáticas específicas, cerrándole el paso de este modo a quienes pretendan utilizar este conflicto en función de intereses sectoriales antipopulares.

La CTA rechaza terminantemente cualquier intento de desestabilización institucional.


 
Pedro Wasiejko
Secretario General Adjunto
 
Pablo Micheli
Secretario General Adjunto
 
Hugo Yasky
Secretario General

¡URGENTE REDISTRIBUCIÓN Y SOCIALIZACIÓN DE LAS RIQUEZAS!
 
HACE FALTA UNA REFORMA AGRARIA INTEGRAL QUE GARANTICE:

TIERRA, TRABAJO Y SOBERANÍA
ALIMENTARIA PARA TODO EL PUEBLO


 


-
RE
TENCIONES SÍ: A LOS GRANDES TERRATENIENTES Y POOLS SOJEROS, DIFERENCIANDO A LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES:


Las formas que va tomando el "paro agropecuario" generan distintas lecturas, según los intereses económicos y políticos que se expresan. Las voces más escuchadas son las de la Sociedad Rural Argentina y el Diario La Nación, que plantean falsamente el problema de "la expoliación del interior productivo" por parte de centros urbanos parásitos; por su parte, también se hace oír el gobierno, que  juega a presentarse como defensor de los intereses de la sociedad. Todos: gobierno, entidades de grandes productores, medios de comunicación, hablan del "campo" ignorando a los millones de campesinos pobres, desplazados de sus tierras, perseguidos, arruinados por el desmonte sin control, la explotación minera y el modelo sojero. Como si las intensas luchas en defensa de la tierra y de la cultura ancestral que se expresa en el interior profundo de nuestra patria no existieran, ignoran las fuertes luchas y denuncias que por años vienen desarrollando las organizaciones que integran el Movimiento Nacional Campesino Indígena (Vía Campesina), como el Mocase de Santiago del Estero, o los movimientos de Córdoba, Mendoza y Salta. Por fuera de la disputa gobierno-"campo", ante esa realidad de exclusión, marginación y explotación en el campo expresamos nuestra principal solidaridad.

- LA POLÍTICA DE SOJIZACIÓN

Respecto al conflicto de intereses que se presenta durante estos días, lo primero que hay que decir es que entre el gobierno y los grupos  mas concentrados de la actividad agropecuaria hay acuerdos básicos: reducir la actividad agropecuaria a los "agronegocios", decisión que favorece la concentración del capital y arruina a los pequeños productores. La política de los "agronegocios" tiene como principales ganadores a los proveedores de insumos (semillas fertilizantes, herbicidas) sector que esta fuertemente concentrado, cartelizado  y trasnacionalizado, y a los frigoríficos exportadores, todos de propiedad extranjera. Quienes desde hace años se han llevado la parte del león de los agronegocios no han sido sustancialmente afectados por medidas económicas y gozan de los beneficios de una estructura impositiva regresiva que se centra en gravar el consumo y la producción, pero no a la ganancia.

Con el aumento de las retenciones a la importación, el gobierno busca quedarse con una mayor porción de la torta, sin cuestionar ni modificar una lógica que ha impulsado durante los cuatro años de anteriores, teniendo en sus manos herramientas que le permitían orientar la actividad agropecuaria hacia la producción de alimentos. En ese contexto, la soja desplazó a las verduras y a la producción de cereales y de carne; destruyó rodeos y majadas, liquidó a medianos y pequeños propietarios rurales que alquilaban campos para mantener sus rodeos, destruyó bosques, desalojó a miles de familias campesinas poseedoras. La política de retenciones a la producción agropecuaria es socialmente justificable, si se la integra a una política impositiva progresiva, que alivie a los que menos tienen y grave a los más ricos. Esto no sucede en el país. Por eso, sería necio desconocer, aún en medio de los planteos de las asociaciones rurales oligárquicas, la legitimidad del reclamo sobre el carácter confiscatorio de las retenciones que plantean los pequeños productores. En una situación muy compleja y tergiversada por discursos engañosos, se han desarrollado estos paros agropecuarios y cortes de ruta donde los pequeños productores han puesto el número e impulsado las acciones mas radicalizadas; mientras las instituciones más conservadoras han puesto el discurso, los paños fríos e incluso la denuncia sobre posibles infiltraciones, frente a acciones que no pueden controlar.


- ¿PARA QUÉ USA EL GOBIERNO LAS RETENCIONES, EL SUPERÁVIT FISCAL Y LAS RESERVAS MILLONARIAS? ¿QUIEN ES QUIEN EN ESTE CONFLICTO?
 

En los barrios humildes y poblaciones marginadas donde hace estragos la exclusión social estructural, y en los sueldos de los trabajadores y trabajadoras que seguimos por debajo de la línea de pobreza, esta disputa genera el escepticismo de saber que ambos bandos: el  gobierno y "el campo", juegan su propio juego al margen de nuestros intereses.  

Piquetes de pequeños productores pero también de "4x4", generan lecturas que confunden a algunos y hacen compleja la interpretación política de esta coyuntura. Ante esto, apelamos a un método de análisis sencillo y efectivo: nos preguntamos quiénes en este conflicto expresan a "sectores populares" y quiénes a intereses antagónicos. Entonces leemos, en el campo en nuestro país, la presencia de pequeños campesinos excluidos que defienden su tierra y su cultura, agrupados principalmente en el MNCI, como señalamos; reconocemos que pequeños productores nucleados en la FAA defienden su derecho al trabajo contra una propuesta impositiva de parte del gobierno que no discrimina entre grandes terratenientes y pequeños productores, lo mismo que comerciantes y cuentapropistas que en los pueblos dependen de la economía generada en torno al campo.  

Del otro lado, vemos a las entidades oligárquicas que, como lo hicieron históricamente, defienden sus privilegios sin importarle nada más; vemos al gobierno que, aunque decidido a sostener la disputa por el porcentaje de las retenciones con estas entidades "del campo", no sólo no cuestiona el modelo en que se sustenta la explotación agropecuaria, sino que hace de este modelo su principal vía de recaudación, ignorando cualquier perspectiva de reformar las reglas de juego respecto a la tenencia, concentración y uso de las tierras productivas en nuestro país (¡ni hablar de una Reforma Agraria!). Ignorando también cualquier tipo de propuesta de redistribución de la riqueza, que resultaría posible si se involucrara al pueblo en la discusión sobre el destino de retenciones, superávit y reservas millonarias. Completan el cuadro de quienes expresan intereses "antagónicos" al pueblo, la derecha política y comunicacional, dedicada a generar análisis alarmistas y a desgastar al gobierno en esta pulseada interna entre quienes disputan sus intereses al margen de la realidad de los trabajadores y el pueblo. El rol disciplinador y patotero jugado nuevamente por la burocracia sindical de la CGT, con la complicidad del gobierno, y la inicialmente negada y luego confirmada presencia de la gendarmería en Santa Fé, reeditan las limitantes del discurso oficial.  

Hecha esta lectura general, es cierto que los medianos y pequeños productores de la Federación Agraria Argentina, decidieron confluir en la protesta con los grandes sojeros asociados a las oligarquías del campo. Esta no es la única confusión: entusiasmados con una situación en la que se le "pega al gobierno" y en función de cierto dogmatismo ideológico, expresiones importantes del campo popular, como la maoísta Corriente Clasista y Combativa, o dirigentes mediáticos como Raúl Castells, saludaron sin medias tintas la "rebelión agraria contra el gobierno"… Humildemente, desde el FPDS creemos erróneos esos posicionamientos, y si bien es necesario enfrentar las políticas de éste gobierno que no apuntan a resolver las necesidades populares, no será aliándose a las oligarquías terratenientes la forma de generar consensos y acompañamiento popular.

 

Desde el Frente Popular Darío Santillán  proponemos una amplia unidad de todos los sectores populares que son víctimas de este modelo económico que incluye la política de agronegocios y que es continuidad del neoliberalismo. Propugnamos un proyecto de país basado en la justa distribución y socialización de las riquezas, que incluya una reforma agraria integral y garantice tierras, trabajo y soberanía alimentaria para todo el pueblo, basado en el protagonismo popular; en la de defensa de nuestros bienes naturales.


Ver comunicados de prensa del Movimiento Nacional Campesino Indígena sobre el paro en el campo

 


Hola a tod@s
Reenvío este correo para tratar de entender el asunto"retenciones".
La jornada del martes a la noche creo que merece una reflexión profunda y serena que todavía no puedo hacer por el impacto de la jugada de la derecha con el  "cacerolazo" (me corrió frío por la espalda), besos, Susana
 
 
 
From: "Mario Cafiero" <mariocafiero@ciudad.com.ar>
To: "Mario Cafiero" <mariocafiero@ciudad.com.ar>
Subject: Ni los unos, ni los otros.(borrador de discusión sob
        re lo que pasó ayer)
Date: Wed, 26 Mar 2008 11:49:04 -0300


Amig@s:
Hay mucha tela para cortar de todo lo que pasó ayer.
Sintéticamente mi opinión es no estar ni con los unos, ni con los otros.
 
No estoy con el gobierno porque este NO dice la verdad del PORQUE de la medida y ni tampoco dice lo más importante: que es responder a él PARA QUE se va a usar lo recaudado.
Creo que la verdadera razón de la medida es que la crisis financiera internacional le va a impedir renovar colocaciones de la deuda (cada vez más gravosa) y por lo tanto el gobierno central quiere hacerse de más caja para sortear la tormenta financiera que se avecina.
El gobierno no puede decir el PORQUE de la medida, ya hacerlo significaría tener que reconocer su rotundo fracaso en la renegociación de la deuda, que hicieran hace un par de años Kirchner y Lavagna.
Por ello es que  el gobierno no dice de manera explícita y concreta el PARA QUE quiere los recursos extras. Otra cantar hubiera sido por ejemplo que el gobierno hubiera anunciado y comprometido usar estos recursos extras para dar el aumento a los jubilados que dictaminó un fallo de  la Corte.
Por lo tanto debemos deducir que NO se trata de una medida que sirva para redistribuir ingreso sino para redireccionar recursos: lo que se le saca a la soja va a ir la caja del gobierno para pagar una mayor deuda. Es agudizar el centralismo político y financiero. Es seguir pulverizando el sistema federal y municipal de gobierno.
 
Creo que es cierto además lo que se dijo acerca de que se trata de una medida que trata con la misma vara a los pools sojeros y a los pequeños y medianos productores. El aumento de las retenciones no lo van a sufrir los grandes exportadores, ni Cargill, ni Monsanto, ni ninguna multinacional. Lo va a sufrir el que alquila su campo para que le planten soja.
En realidad la reacción que vimos anoche de algunos barrios porteños es la reacción de los locatarios de campos, que salieron a protestar porque saben que el hilo se corta por lo más delgado, o sea que el costo del aumento de las retenciones lo van a pagar los propietarios de los campos al percibir un menor alquiler.
 
A ello se ha sumado una reacción epidérmica a una actitud que se percibe de soberbia por parte de Cristina.
El discurso de Cristina me pareció inadecuado, pienso que la mayoría de los argentinos esperábamos otra actitud.
Lo de Delía y Pérsico me pareció patético. No reconquistaron la Plaza para el pueblo, ni echaron a las multinacionales del poder, ni aventaron la posibilidad de un golpe de estado. Se comportaron como una barra brava que quiso impedir que un sector de la hinchada silbara a sus dirigentes.
 
 
Si Cristina dice que para distribuir el ingreso hay que redistribuir la renta concentrada empecemos a hacer una lista ordenada:
  1. La renta financiera que deviene de una deuda pública de 180.000 millones de dólares, (una deuda más que fraudulenta,que manejan un puñado de bancos internacionales que fueron subsidiados por este gobierno).
  2. La renta financiera que deviene de la fuga de capitales al exterior, estimada en más de 150.000 millones de dólares de stock.
  3. La renta financiera que deviene de mantener 50.000 millones de dólares en el Banco Central.
  4. La renta petrolera y gasífera que manejan 8 multinacionales y ahora el Sr Eskenazi socio de REPSOL y de Kirchner.
  5. La renta minera que manejan las multinacionales inglesas y norteamericanas acaparadas por graciosas concesiones de los gobiernos nacionales y provinciales.
  6. La renta de la propiedad de la tierra cada vez más concentrada y extranjerizada
  7. y sigue la lista con la renta de los servicios públicos privatizados, del comercio exterior, de la pesca extranjera, etc, etc,

 
Y si no quiere, o no puede hacer nada de esto, al menos que el gobierno ponga controles eficaces para el pago de las retenciones al petroleo y a la minería que se LIQUIDAN MEDIANTE UNA MERA DECLARACION JURADA.
 
 
En cuanto a los productores del campo, pienso que no se comprende es que el modelo de sojización a la larga o a la corta va significar la destrucción del campo argentino.
Los altos precios de la soja introdujeron una profunda alteración en la actividad agropecuaria, que esta matando otros cultivos, la ganadería, y la lechería.
Los que venimos combatiendo este modelo, con Jorge Rulli y el Grupo de Reflexión Rural como guías, hemos sido duramente cuestionados.
Fui así duramente criticado por los productores del campo cuando propuse en el 2004 (cuando era diputado) un aumento en las retenciones de la soja, que en ese momento pagaba lo mismo que el resto de los cereales.
Claro hay un pequeño detalle (y a veces los detalles son lo importante): el proyecto mío proponía la creación de un FONDO DE INFRAESTRUCTURA AGRICOLA para que el aumento de las retenciones VOLVIERA INTEGRAMENTE AL CAMPO para garantizar diversidad de la producción e infraestructura en el interior.
Pero debo reconocer que las retenciones no son un buen mecanismo porque no diferencian a pequeños y medianos productores.
Hoy si fuera diputado , creo que cambiaría la propuesta con otras herramientas como el impuesto a las ganancias extraordinarias,  con un plan de acción que asegure la rotación de los cultivos, plantear el tema de un impuesto directo y presunto a la renta de la tierra, mecanismos de financiación para la industrialización agrícola, etc.
 
Por todo esto me reafirmo mi sensación de que no hay que estar ni con unos, ni con los otros.
 
 
Algunas reflexiones en caliente que espero que sirvan para la discusión.
 
 
Mario
 
 
 
 
 
 
 
Como grupo de curas hemos manifestado nuestra insatisfacción con la “autocrítica” eclesial frente a la dictadura militar. Ciertamente nos parece que otros grupos hubieran debido hacer algo semejante, y también eso lo hemos manifestado. Nos parece que muchos sectores del periodismo hubieran debido hacer también una mirada retrospectiva, y también los grupos económicos.
 
Y esto no lo digo, en este momento, para desligar responsabilidades, sino para refrescar algunos acontecimientos: hoy todos reconocemos que el golpe del 24 de marzo de 1976 fue cívico-militar. La población fue preparada por una buena campaña en la que muchos medios no fueron ajenos, y los empresarios, con el desabastecimiento, fueron parte seriamente responsables del “apoyo” civil al golpe.
 
Con el tiempo, para muchos pareciera que fueran más enemigos los obispos que el poder económico (sin ignorar –por cierto- la relación de muchos de aquellos con tantos de estos).
 
También hemos manifestado –como curas- la poca capacidad de diálogo de la “pareja presidencial”, y muchas cosas parece que se manejan más desde el conflicto o la ruptura que desde el sano disenso y el encuentro.
 
Ciertamente no es fácil el diálogo, y el encuentro con ciertos sectores, y ese es el punto en estos días. Sectores que fueron claramente cómplices del golpe genocida, que nunca manifestaron su arrepentimiento ni autocrítica, y que ahora actúan de la misma manera: desabasteciendo, provocando el descontento en las clases que ayer protestaron para que les “devuelvan los ahorros” y hoy para que no toquen el campo (o su asado del domingo).  Pero nunca protestaron por la falta de trabajo, por el hambre, la desnutrición, o la vida amenazada. Sí por la “su” inseguridad, pero no la del paco, la del robo de zapatillas, o el ladrón de gallinas, sino el del country, o el de la 4x4. La inseguridad del robo, no la de la evasión; la de lo pequeño, jamás la que radica en las Islas Cayman.
 
Para ciertos grupos, los piqueteros son malos cuando reclaman por trabajo o por comida, pero parece que no es lo mismo si son tractores o la Sociedad Rural. Parece que para algunos, que pierdan “los de siempre” no merece, ni es justo, reclamo alguno; pero si dejan de ganar (en medio de rentas impresionantes, con altísimos precios internacionales, con un dólar a 3:20), los que no reclamaron con el dólar 1 a 1, con menor rentabilidad en el menemodelaruismo, y con la inseguridad jurídica de la corrupción, es justo el reclamo y dejar a la población desabastecida de carne e insumos agrícolas.
 
Y la clase media, preocupada por el precio de la carne, o de sus ahorros, y no del hambre, los pobres, la situación del país, ha demostrado lo ilusorio que fue la actitud de quienes creyeron aquello de “piquete y cacerola, la lucha es una sola”.
 
Es posible que este gobierno no se preocupe demasiado por la vida y muerte de los pobres. Muchos creemos que es “más de lo mismo”, o quizá “lo menos malo, de lo mismo”; pero mucho más seguro es que eso no le preocupa a la Sociedad Rural, o al campo en general.
 
Es cierto que no es lo mismo el gran productor que el pequeño o mediano, y quizá el gobierno debería tener eso en cuenta; pero tampoco es lo mismo el glifosato desertificador, la soja y el maíz transgénico, el grano para los biocombustibles de Bush, o de los acuíferos y las tierras apoderadas...
 
La “madre tierra” reclama que se la respete, se la cuide, y que se la valore. Y quiere alimentar a todos sus hijos, y no sólo a un grupo de “poderosos caballeros” intocables, con poder, y capaces de repetir un genocidio con tal que no se toquen sus bolsillos. Curiosamente, ante esta gente, y sin quererlo, vuelvo a quedar del lado “K”.
 
Eduardo de la Serna